Posiblemente en más de una ocasión te hayas hecho la siguiente pregunta en tu trabajo: “¿Mi jefe espiará mi cuenta de correo electrónico?”. Y posteriormente seguro que también te has preguntado: “¿Y eso será legal?”.

A continuación, aclararemos todas tus dudas acerca de este asunto tan controvertido sobre el que el Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH) se ha pronunciado recientemente.

Despedido por usar el correo electrónico en el trabajo

El pasado mes de septiembre el caso Barbulescu sentó jurisprudencia en lo referente al uso del correo electrónico de la empresa para fines personales. Pero, ¿qué sucedió realmente?

Un trabajador en Rumanía, Bogdan Mihai Barbulescu, fue despedido de su empresa en 2007 por utilizar el correo electrónico de la compañía para fines personales. Barbulescu trabajaba en el departamento de ventas de una empresa privada cuando su jefe le pidió abrir una cuenta de correo para poder responder a los clientes. Un buen día, la dirección le comunicó que los emails de esa cuenta habían sido leídos y habían descubierto que se había estado enviando mensajes íntimos y personales con su pareja y su hermano. A partir de ese momento, la empresa dio por finalizado su contrato de trabajo “por infringir el reglamento interno de la empresa que prohibía el uso de sus recursos con fines personales”.

Barbulescu demandó a la compañía por violación de su derecho a la correspondencia, pero los tribunales rumanos no admitieron el recurso a trámite. Por lo que recurrió a la justicia europea, aunque en un primer momento el TEDH tampoco le dio la razón.

Decisión final del TEDH sobre los emails personales en las empresas

Finalmente, en septiembre de 2017, Estrasburgo amparó a este trabajador porque su jefe había espiado los mensajes privados de su correo electrónico, sin avisarlo de ello previamente ni haberle expuesto los motivos que justificaran la medida que tomaron. Por lo que en su caso no se cumplió con el derecho al respeto a la vida privada y familiar, artículo 8 del Convenio Europeo de Derechos Humanos, y Rumanía fue condenada a abonar al demandante 1.365 euros por gastos y honorarios.

Sin embargo, el presidente del TEDH, Guido Raimondi, señaló que el trabajador había “roto el vínculo de confianza con su empleador”.

Con esta sentencia, el Tribunal de Estrasburgo ha limitado la vigilancia que ejercen las empresas sobre las comunicaciones de sus empleados durante su jornada laboral.

Prohibición de revisar el correo electrónico sin previo aviso

La clave de esta sentencia, contra la que no cabe recurso, es el deber de los superiores de advertir a sus empleados de que sus mensajes, ya sean privados o públicos, podrán ser revisados cuando la empresa lo estime oportuno. De esta forma, las compañías pueden acceder a los mensajes de todos sus trabajadores enviados a través de dispositivos de la empresa o mediante plataformas destinadas al uso profesional como, por ejemplo, las cuentas de correos electrónicos y el WhatsApp.

Por tanto, es un derecho de las empresas leer el correo de sus empleados, siempre que sea con su previo conocimiento.

 

Si tienes alguna duda relacionada con este tema o con alguno de tus derechos como trabajador, contacta con nosotros sin compromiso. En López Carbonell Abogados somos especialistas en Derecho Laboral.

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