El colectivo de las personas empleadas de hogar tiene en España más de 600.000 trabajadores, de los cuales más del 87% son mujeres. Sin embargo, es en este grupo donde más se concentra la economía sumergida, dando lugar a una precariedad de sus condiciones de trabajo. En este post repasamos la situación actual de este colectivo y te contamos qué derechos tienen y de cuáles no pueden disfrutar a día de hoy.

¿Qué denuncian los y las empleadas del hogar?

En principio, el 2019 iba a ser el año de la incorporación del colectivo de empleados del hogar al Régimen General de la Seguridad Social, pero una enmienda del Partido Popular a los Presupuestos Generales del Estado retrasa su equiparación al sistema de cotización general. De momento todos ellos pertenecen a un Régimen Especial. ¿Esto qué significa? Que estos trabajadores carecen de derechos laborales básicos como en caso de despido, prevención de riesgos laborales, convenio colectivo o subsidio por desempleo.

Por todo ello, el pasado mes de junio las empleadas del hogar se movilizaron para denunciar su situación y defender sus derechos. Luchan por salir de la precariedad en la que se encuentran, reclamando, -entre otros derechos-, un aumento de las bases de cotización, ya que en la actualidad son muy inferiores a sus salarios, afectando gravemente a sus prestaciones sociales.

¿Cuáles son sus derechos laborales?

Desde el 2011, año en el que se aprobó un acuerdo para iniciar un periodo transitorio antes de incluirse definitivamente en el régimen general, se han incorporado algunos derechos a este colectivo. A continuación te presentamos los más importantes, recogidos en la Guía del servicio del hogar familiar:

  • Derecho a contrato por escrito si el trabajo que se va a desempeñar tiene una duración superior a 4 semanas.
  • El período de prueba no puede superar los 2 meses y en caso de desistir no es necesario justificar el motivo ni pagar una indemnización.
  • Derecho a percibir el Salario Mínimo Interprofesional en cómputo anual y derecho a dos pagas extraordinarias al año.
  • El máximo de horas semanales será de 40 horas, a no ser que el empleador y el trabajador pacten un “tiempo de presencia”, horas que están fuera de la jornada laboral y que el empleado debe permanecer en el hogar. Estos tiempos de presencia no pueden exceder las 20 horas semanales de promedio al mes, salvo que las partes acuerden una compensación por periodos equivalentes de descanso.
  • El período de vacaciones anuales será de 30 días naturales, que podrá fraccionarse en dos o más periodos, siendo al menos uno de ellos como mínimo de 15 días consecutivos y haberlo solicitado con dos meses de antelación. Asimismo, el trabajador tendrá derecho al disfrute de festivos y permisos previstos para el resto de los trabajadores.
  • La relación laboral puede extinguirse debido a:
  • Despido disciplinario, a través de una notificación escrita, según lo establecido en el Estatuto de los Trabajadores.
  • Desistimiento del empleador, que debe ser comunicado por escrito al empleado de hogar y deberá recibir una indemnización íntegramente en metálico, en cuantía equivalente a 12 días naturales por año de servicio, si el contrato se celebró a partir del 1 de enero de 2012.

¿Qué les espera a los empleados del hogar en el futuro?

Al invalidarse el acuerdo por el que el colectivo se integraría en el Régimen General en enero de 2019, tendrá que esperar hasta el 2023 para que se haga efectiva, salvo que se produzca algún cambio antes de dicha fecha.

 

Si perteneces al colectivo de trabajadores empleados del hogar y tienes alguna duda sobre tu situación laboral o alguno de tus derechos, ponte en contacto con nosotros. En López Carbonell Abogados somos especialistas en Derecho Laboral.

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