En los últimos tiempos cada vez es más frecuente que los empresarios instalen cámaras de vigilancia en los centros de trabajo, sobre todo con la finalidad de controlar la entrada y salida de sus trabajadores. Pero, lo cierto es que la instalación de estas cámaras de vigilancia es un asunto que crea controversia porque puede atentar contra el derecho a la intimidad de los empleados. Por este motivo, en el siguiente post te contamos en qué situaciones está permitida la colocación de cámaras en el trabajo. 

¿Si un empresario decide colocar cámaras de vigilancia en un centro de trabajo es legal?

Sí, sí que está permitido. Sin embargo, la empresa debe colocar un distintivo informativo que informe de la existencia de cámaras en un lugar suficientemente visible, no siendo indispensable que el cartel especifique su finalidad exacta. Con la colocación de este distintivo, la compañía cumple con el requisito de información previa de la Agencia Española de Protección de Datos, sobre el tratamiento de datos personales con fines de vigilancia, a través de sistemas de cámaras.

Asimismo, es importante mencionar que la instalación de cámaras en áreas de privacidad, como lugares de descanso, vestuarios, aseos, etc. está prohibida porque atenta contra el derecho a la intimidad de los trabajadores.

Por otra parte, no se deben confundir las cámaras de vigilancia que no son visibles, pero que sé sabe de su existencia gracias a los carteles informativos, con las cámaras de seguridad ocultas, de las cuales el empresario no ha informado de su existencia, y por tanto están prohibidas.

Derecho a la intimidad VS Derecho a la vigilancia

Por un lado, en el artículo 20 del Estatuto de los Trabajadores, se recoge el derecho de los empresarios a adoptar medidas de vigilancia y control para comprobar el cumplimiento de las obligaciones de sus trabajadores. Pero, por otro lado, el artículo 18.1 de la Constitución Española garantiza el derecho al honor, a la intimidad personal y familiar y a la propia imagen. Por tanto, estos dos derechos entran en conflicto en lo referido a las cámaras de seguridad.

La instalación de cámaras de vigilancia es una práctica que no cuenta con una legislación clara en apenas ningún país de la Unión Europea. Nos encontramos ante un panorama incierto, por lo que para implementar una medida de control de la actividad laboral se debe tener en cuenta el triple juicio de proporcionalidad, necesidad e idoneidad. Este principio de proporcionalidad se fundamenta en tres requisitos: la medida debe ser susceptible de conseguir lo propuesto (idoneidad); además, debe ser necesaria y no existir otra medida más moderada con la misma eficacia (necesidad), y, por último, de la medida deben derivar más beneficios para el interés general que perjuicios (proporcionalidad).

Antes de tomar la decisión de colocar cámaras de vigilancia en un centro de trabajo, es fundamental reflexionar sobre si la sospecha que lleva la imposición de esta medida, tiene una solución alternativa, ya que como aseguraba Cristina Noguera, profesora de EAE Business School, al diario económico Cinco Días, las videocámaras solo tienen sentido en casos de robos por parte de empleados. Si no, se puede interpretar que la empresa vigila a sus trabajadores porque no confía en ellos.

 

Si tienes alguna duda relacionada con las cámaras de vigilancia en el trabajo o con alguno de tus derechos como trabajador, contacta con nosotros sin compromiso. En López Carbonell Abogados somos especialistas en Derecho Laboral.